viernes, 26 de diciembre de 2025

Son Seguí, la montaña mallorquina de los antiaéreos franquistas

Amado Carbonell Santos


El territorio nacional se había convertido en parte de las fuerzas armadas que se enfrentaron durante el cruento conflicto bélico de la Guerra Civil Española. Ambos bandos buscaban las mejores zonas de la geografía ibérica e insular, para montar los sistemas de ataque y defensa más efectivos en pro de derrotar al enemigo de la forma más rápida y efectiva posible.

Uno de estos puntos se encuentra en el centro de la mayor de las islas que conforman el archipiélago de las islas Baleares: Mallorca.

Los diversos cuerpos del ejercito nacionalista, como las brigadas extranjeras afines al régimen franquista, eran muy conscientes del problema que les suponía defender sus posiciones en el "limitado" territorio que conforman la superficie y orografía mallorquinas. 

En la capital, Palma, ya se habían apostado diversos grupos de cañones antiaéreos para repeler los bombardeos que realizaba la aviación republicana, pero estas y otras zonas de defensa no eran suficientes para evitar los bombardeos en la isla. Debían encontrar zonas para instalar baterías antiaéreas más potentes en zonas estratégicas, que pudieran soportar el peso de las baterías y tuvieran un acceso sencillo para recibir suministros de manera continua, además que de también funcionasen como zona de vigilancia de alerta temprana, en caso de producirse una aviso inminente de bombardeo.

Uno de los lugares propuestos para la instalación de dichas baterías fue en la cima del Puig de Son Seguí, un monte que se encuentra al oeste del municipio mallorquín de Santa Eugènia. El nombre lo recibe por la finca de Son Seguí, que se encuentra al norte de la falda del monte.


Mapa satelital del Puig de Son Seguí 
Fuente: Google Maps

Si se visita la cima de esta montaña, podemos observar que en el punto más elevado de Son Seguí (326 metros s.n.m.), encontramos el punto geodésico de Son Seguí, y la torre de vigilancia del servicio de prevención de incendios del IBANAT. Hacia el noreste de esta instalación, una gran explanada se extiende hasta casi los 400 metros de longitud, por 100 metros de ancho, lo cual lo hacía perfecto para instalar una gran conjunto de baterías antiaéreas que pudieran proteger toda la zona interna de la isla de Mallorca. 


Detalle satelital del punto donde se encuentra la explanada de Son Seguí.
Fuente: Google Maps.



El Puig de Son Seguí, visto desde el camino de Ses Olleríes (Santa Eugènia).
Fuente: Amado Carbonell




Punto geodésico y torre del IBANAT en el punto más elevado de Son Seguí.
Fuente: Wikiloc, autor: Josanesmo


Imagen de la cima del Son Seguí, creada por IA, mostrando como se vería un grupo de cañones Flak de 88 milímetros, preparados para defender el espacio aéreo mallorquín durante la G. C. Española.
Fuente imagen original: All Trails.


Imagen generada por IA, donde se representa a soldados sublevados apostados sobre el monte de Son Seguí,, disparan un cañon Flak de 88 milímetros contra una bombardero Tupolev SB-2 "Katiuska" del bando Republicano


Finalmente, el Puig de Son Seguí fue desestimado como emplazamiento de las baterías antiaéreas del bando sublevado. Las condiciones del camino en aquel entonces, y las dificultades de maniobra para los camiones, tanto de transporte de tropas, artillería y suministros en los tramos estrechos y ascensos, hicieron que el proyecto fuese cancelado.


Esta información fue obtenida gracias a mi buen amigo Josep María Osma Bosch (E.P.D.), y a Joan Carles Lladó Capó, técnico de Patrimonio Municipal de Ponent.